A 42 AÑOS DEL GOLPE Y SUS CONSECUENCIAS

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A 42 años del golpe militar y sus consecuencias

Es más que necesario volver a analizar la historia de nuestra derrota como clase, qué fue lo que oscureció nuestro camino al cambio y que el proletariado chileno intuía en el horizonte. La política se asienta en programas y es esto precisamente lo que en este documento recorreremos, el famoso programa de la Unidad Popular que abandero Allende en su campaña electoral.

“Chile vive una crisis profunda que se manifiesta en el estancamiento económico y social, en la pobreza generalizada y en las postergaciones de todo orden que sufren los obreros, campesinos y demás capas explotadas, así como en las crecientes dificultades que enfrentan empleados, profesionales, empresarios pequeños y medianos y en las mínimas oportunidades de que disponen la mujer y la juventud.” Se refrenda aquí que somos explotados por las burguesías nacionales y como país por el imperialismo, por lo tanto las clases trabajadoras perciben una doble explotación. Este programa no pretendía romper frontalmente con el imperialismo porque no consideraba ni remotamente la toma del poder por parte de la clase obrera y menos llegar al socialismo, porque para esto se necesita llevar adelante una revolución permanente que significa concretar las tareas democrático- burguesas: Reforma agraria sin indemnizar a los dueños del predio, industrialización del país, estatización de la banca, creación de un fuerte monopolio comercial estatal junto a las medidas socialistas,  programa que solo se puede concretar cuando la clase obrera y su partido de vanguardia tomen el poder y transforme la propiedad privada en propiedad social al servicios de las grandes mayorías nacionales junto a la ineludible creación de los Estados Unidos Socialistas de Americalantina.

 

“Chile es un país capitalista, dependiente del imperialismo, dominado por sectores de la burguesía estructuralmente ligados al capital extranjero, que no pueden resolver los problemas fundamentales del país, los que se derivan precisamente de sus privilegios de clase a los que jamás renunciarán voluntariamente”. El país es oprimido por el imperialismo; el capitalismo es una unidad, no hay dependencia sino opresores y oprimidos que viven en una unidad dialéctica conformada por países de gran desarrollo industrial con países de capitalismo atrasado el que se caracteriza por una convivencia entre la más alta tecnología cuyos propietarios son las burguesías nacionales, con sectores que ejercen un modo de  producción precapitalista lo que nos convierte en semicolonia por un tipo de economía desigual y combinada. La base de esta desigualdad se gesta en la lucha de contrarios, donde el oprimido lucha contra el país opresor para obtener la plena liberación  que debe ser acaudillada por el proletariado revolucionario en una lucha de carácter internacional. En el capitalismo nunca hubo ni habrá países dependientes. Claramente Allende y el stalinismo no querían una confrontación con el imperialismo.

“En Chile las recetas reformistas y desarrollistas que impulsó la Alianza para el Progreso e hizo suyas el gobierno de Frei no han logrado alterar nada importante. En lo fundamental ha sido un nuevo gobierno de la burguesía al servicio del capitalismo nacional y extranjero, cuyos débiles intentos de cambio social naufragaron sin pena ni gloria entre el estancamiento económico, la carestía y la represión violenta contra el pueblo. Con esto se ha demostrado, una vez más, que el reformismo es incapaz de resolver los problemas del pueblo”. Allende era también reformista aunque siempre lo negó, acusando a la DC,  ellos se consideraban revolucionarios. Una revolución cambia las estructuras del sistema imperante para crear una nueva estructura económica social y política que solo lo puede dar la clase obrera organizada en partido político, eso es lo que nosotros como C.C.P.O.R estamos construyendo en Chile.

“Las formas brutales de la violencia del Estado actual, tales como las acciones del Grupo Móvil, el apaleo de campesinos y estudiantes, las matanzas de pobladores y mineros, son inseparables de otras no menos brutales que afectan a todos los chilenos.

Porque violencia es que junto a quienes poseen viviendas de lujo, una parte importante de la población habite en viviendas insalubres y otros no dispongan siquiera de un sitio; violencia es que mientras algunos botan la comida, otros no tengan cómo alimentarse”. Que cinismo! Esto lo decía antes de asumir el poder en contra del Gobierno de Eduardo Frei M. pero una vez en el poder todo esto se olvidó porque ocupo esas mismas fuerzas represivas contra los obreros, campesinos y mineros creando muerte y destrucción y además fortaleciendo la institucionalidad burguesa con la promulgación de la Ley de Control de Armas en noviembre de 1972 la cual sirvió para profundizar la represión contra la vanguardia obrera que finalmente lo que aparejo fue la imposición de un gobierno militar el 11 de septiembre de 1973. Hecho ocurrido hace ya 42 años.

POLITICA INTERNACIONAL DEL GOBIERNO POPULAR

“Se promoverá un fuerte sentido latinoamericanista y antiimperialista por medio de una política internacional de pueblos antes que de cancillerías. La defensa decidida de la autodeterminación de los pueblos será impulsada por el nuevo Gobierno como condición básica de la convivencia internacional”. Al hablar de pueblos diluye la política revolucionaria del proletariado. La consigna de “pueblos” la levanta el stalinismo y el fascismo porque negando al proletariado como clase explotada pueden negar a la burguesía como clase dominante. Desaparece la concepción de clases sociales antagónicas con lo cual no existe la lucha de clases.

LOS 20 PUNTOS BASICO DE LA REFORMA AGRARIA

PRIMERO

“La Reforma Agraria y el Desarrollo Agropecuario no serán hechos aislados sino que integrados en el plan global de transformación de la economía capitalista en una economía al servicio del pueblo. Esto significa que la Reforma Agraria no sólo implicará la expropiación de todos los latifundios, la entrega de la tierra a los campesinos, darles la asistencia técnica y el crédito necesarios para que puedan producir lo que Chile requiere, sino también comprenderá la transformación de las relaciones comerciales e industriales para la venta y compra de los productos que los campesinos necesitan para vivir y producir. Todo este sector de comercialización e industrialización de la producción agropecuaria debe estar en manos del Estado o bien de cooperativas campesinas o cooperativas de consumidores”.  Las cooperativas son un invento burgués y fue experimentado por Estados Unidos, nunca se hizo mención de la colectivización de la tierra ni menos de una alianza obrero-campesina hacia la toma del poder.

TERCERO

“Los campesinos a través de organizaciones sindicales, cooperativas y de pequeños agricultores reemplazarán a los representantes de los latifundistas en todos los organismos del Estado. El gobierno de la Unidad Popular se entenderá sólo con estos representantes campesinos porque ellos son los verdaderos representantes del 98 % de la población, que vive y depende de la agricultura”. Con esto se forma y fomenta una burocracia sindical campesina que reemplaza a los antiguos dueños en la gestión de producción, distribución y comercialización.  Después los campesinos beneficiados con la reforma agraria, son los nuevos dueños de los predios que en la época de la dictadura debido a que esta entrego los títulos de dominio a todos los beneficiados y entre sus cláusulas estaba, la prohibición de enajenar el predio en menos de un año, no entregándoles ni insumos ni asesoría técnica para producir los campos lo que los obligo a desprenderse de sus tierras después de luchar durante décadas por esas tierras, así fueron recuperada por la burguesías nacionales  y extranjeras en una enajenación masiva del campo. Desaparecen los asentamientos y en un claro sarcasmo Pinochet declara: “la UP los transformo en proletarios yo los transformo en propietarios”.

 

“El latifundio es el gran culpable de los problemas alimentarios de todos los chilenos y responsable de la situación de atraso y miseria que caracteriza al campo chileno. Los índices de mortalidad infantil y adulta, de analfabetismo, de falta de viviendas, de insalubridad son, en las zonas rurales, marcadamente superiores a las de las ciudades. Estos problemas no los ha resuelto la insuficiente Reforma Agraria del gobierno demócratacristiano. Sólo la lucha del campesinado con el apoyo de todo el pueblo puede resolverlos. El actual desarrollo de sus combates por la tierra y la liquidación del latifundio abre nuevas perspectivas al movimiento popular chileno”. Se manifiesta nuevamente la consigna del stalinismo de pueblo sin apelar a la unidad de obreros y campesinos.

 

“El Gobierno Popular respetará los derechos de la oposición que se ejerza dentro de los marcos legales”.

Queda de manifiesto la conciliación de clases. También lo que significó el Estatuto de Garantías constitucionales, que ratifico Allende una vez en el poder; el respeto a la Constitución, a la propiedad privada y a todas las instituciones burguesas para no llegar a una dictadura del proletariado. Consideramos una doble traición al proletariado y las masas populares empobrecidas de la nación; tanto el programa de la UP y lo que fue el programa de la Concertación por la democracia. Que ahora se amplío con el PC dentro de sus filas, los que antes no fueron permitidos por la DC. El PC nunca se ha incorporado a un frente de lucha porque siempre los condeno, no así los frentes electoreros como fue el Comité de Unidad Popular CUP que se formó para la lucha electoral y una vez ganadas estas, se disolvieron.

LA DEFENSA NACIONAL

Integración y aporte de las Fuerzas Armadas en diversos aspectos de la vida social. El Estado Popular se preocupará de posibilitar la contribución de las Fuerzas Armadas al desarrollo económico del país sin perjuicio de su labor esencialmente de defensa de la soberanía”. Esto lo cumplió, puso al General A. Bachelet como Ministro de Hacienda y a coroneles del ejército, de carabineros y a vice almirantes al tanto de cómo se llevaba la economía del país. Preparándolos para lo que se venía luego.

 

Este programa también incluía un plan de 40 medidas  que no fue más que un voladero de luces y que si hacemos una analogía con el de Bachelet han terminado siendo solo mentiras de propaganda electoral. La dictadura encontró un llano camino para llegar a sus objetivos y cuando comenzó a debilitarse producto de las protestas sociales  iniciadas en 1983, el proletariado salió a la calle y a las barricadas cargándose de mucha fuerza a pesar de las balas, la represión y de las muertes a manos del ejército de pobladores y pobladoras que salieron a la calle en las duras jornadas de protestas que Chile nunca había vivido;  se tenía la clara convicción que podíamos sacar al dictador del poder. El hambre era la daga que atravesaba a toda la clase obrera ocupada, subocupada y desocupada causada por la Dictadura y por el fenómeno de la Recesión Mundial; miles de estudiantes diariamente caían desmayados en las escuelas por falta de alimentación, la consigna “a puro pan y a puro té, así nos tiene Pinochet” era literal. Cuando un almuerzo en un restaurant caro de Providencia podía costar $10000 un obrero del POJH (Plan Obrero para Jefes y Jefas de Hogar) cobraba $4000 por mes. Era la fuerza de las masas con piedras, tapas de ollas u ollas para el cacerolazo que comenzaba luego que oscurecía, neumáticos, envases de aerosoles vacíos para la barricada. El hambre y la miseria de aquellas épocas fue el costo que la clase obrera chilena tuvo que pagar por las traiciones del PCChile y sus Frentes Populares, que a poco tiempo de las protestas volvieron a saltar a escena a través del FPMR (Frente Patriótico Manuel Rodríguez) cuando el Dictador en el mes de septiembre de 1983 estaba física y psicológicamente aterrorizado, irrumpen sin que el pueblo los llamara. Este grupo armado del Stalinismo nos hizo todo el daño que podamos imaginar, dice mucho el  reaccionario concepto de “patriótico”, la intrusión de estos “comandantes” en el escenario político tiro por la borda el impulso que había tomado la protesta, porque esta gente se arrogó la lucha de todo el país, sus intervenciones en apagones, luego atacando comisarías y en aquel atentado a la micro de carabineros en la subida Santos Ossa de Valparaíso en noviembre de 1984, marcaron un antes y un después en la lucha contra el dictador  desde aquí en adelante se endureció aún más la represión contra personas que no tenían nada que ver con los atentados, fue un perfecto motivo y un favor prácticamente a la dictadura para justificar los excesos que se dieron en ese tiempo y donde el pueblo fue perdiendo la credibilidad en sus propias fuerzas debido a que estos “salvadores del pueblo de Chile” parecían tener la solución a las penas del proletariado. No nos cansaremos de advertir que el foquismo no es la salida revolucionaria no hay revolución en el mundo que de fe que esto es posible, solo el programa del proletariado y su estrategia de la toma del poder hasta terminar con la propiedad privada de los medios de producción para que pasen a estar bajo  control social. Un fusil o mil no pueden solucionar el problema de millones de trabajadores en todo el mundo ni un frente popular puede dar soluciones reales a las demandas del proletariado porque estos han sido históricamente el pavimento del camino que necesitan las dictaduras de corte fascista para llegar al poder como ocurrió en Chile el fatídico día del 11 de septiembre de 1973.

Hoy vivimos las consecuencias de estas políticas frentepopulistas y ultraizquierdistas  implementadas por el stalinismo que siempre ha sostenido el Partido Comunista Chileno, como fue la creación de grupos foquistas antiobreros que se arrogaban  la representación popular.

Chile con la dictadura militar y post-dictadura ha sufrido  el mayor despojo de la historia, lo que supera con creses  a las catástrofes naturales que a menudo nos están afectando, como han sido la destrucción de la industria manufacturera  e industrial y la profunda desnacionalización de los recursos naturales y estatales que nos ha sumergido  en la indignidad , que nos obliga a la búsqueda de soluciones superficiales a nuestros graves problemas de salud y educación; y  a prostituirnos en la “voluntad de dadores de dineros” ,  en la caridad pública y a la colecta callejera . Los efectos post-dictatoriales que mantienen los actuales gobiernos han permitido la descomunal penetración del capital transnacional  y el financiero , no  para crear industrias en el país sino  que las inversiones han sido destinadas a la explotación de todos nuestros recursos naturales, Pesca, Minería, Forestal, Fuentes de agua de bebida como de riego etc. Son las inversiones que no se vienen a instalar y permanecer en el pais sino que solo cumplen un efecto golondrina lo que significa que ocupan al país como un lugar de resguardo de estos capitales en épocas de crisis tan extensas y profundas como las que hoy afectan al mundo. Las amplias garantías  que estos gobiernos “democráticos” burgueses prometen en todos los foros a los que asisten invitados por las entidades imperialistas, las avalan con medidas como exención de impuestos, royalty , liberándolos del pago de impuestos al combustible etc., junto a estas medidas profundizan las leyes represivas en contra de los obreros y trabajadores en general , y recurriendo a todos los métodos de sometimiento y domesticación como han sido la estatización y corrupción de los organismos de los trabajadores como es la CUT, que ante medidas tan despóticas como las llevadas a cabo en contra de los Trabajadores del Servicio de Identificación,  no ha habido ni siquiera un saludo a la bandera como es solidarizar con dicho gremio.

Estos  gobiernos en períodos alternos de efímera prosperidad  y cuando nos envolvieron y lo siguen haciendo con  elocuentes discursos de crecimiento económico y la creación de millones de empleos que prometía el ex presidente  Piñera y la actual Presidenta en la pasada campaña electoral prometía terminar con la desigualdad y dar bienestar para” todos los chilenos” y los largos  tiempo de carencias  nos señalan  que nuestro país es un país semicolonial, que dicho crecimiento es para un grupo de empresarios nacionales y transnacionales que permite el atraso económico y social permanente de las amplias mayorías nacionales.

Las medidas que nos permitiran superar el atraso económico y social no serán a través de partidos y gobiernos burgueses, que por ideología y necesidad de  mantener de sus privilegios  se someten a la burguesía nacional e internacional que son los que financian, a través de bonos, pagos de campañas electorales, coimas, cohecho a cambio de su perruno servilismo.  Que  les asegura total impunidad en hechos delictuosos en los tribunales de justicia burguesa y  cuando las autoridades emiten destemplados ”caiga quien caiga” sabemos de antemano que es una falacia más, de éstos. El único partido que nos conducirá al desarrollo económico y social en que lucha con el programa revolucionario del proletariado, y que considera al proletariado internacional como clase revolucionaria organizada con absoluta independencia a los planes burgueses. Esa es la imperiosa necesidad de construir el Partido Obrero Revolucionario,  en Chile y en toda la América Latina  Semicolonial  y sometida por el Imperialismo opresor corrupto y decadente.

Este es el legado social y político que nos inoculo la dictadura de estos 42 años  llevándonos a un retroceso económico y político de la clase obrera la que había avanzado durante 20 años previos al gobierno de la Unidad Popular, con una lucha permanente buscando instintivamente la independencia de clase  desviada por el Frente Popular de Allende y el Partido Comunista a la colaboración de clases.

 

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